Tu voluntad es tu camino.

Siempre existe el sendero de tus pasos, sobre todo a nivel mental, cuando te diriges hacia un objetivo.

Toda aventura arriesga puede hacerte perder el rumbo, pero sin riesgo no hay emoción sobresaliente que vivirse.

Sabemos qué camino tomar entre los senderos de la vida, esto es tener DECISIÓN.

Lo llamemos como lo llamemos, nuestra voluntad de decidir o no, marca la diferencia que deja señales en nuestro día a día.

Si dejaste huellas, la prueba de tus actos de experiencias te acompaña, hiciste tu camino.

No debes renunciar a todo lo que has avanzado por el mero pensar de otros.

Tu voluntad es tu camino siempre.

Todos tenemos momentos de cansancio o debilidad, pero levantarse, erguirse, es ley de vida; igual que cuando se aprende a andar.

Gracias a tu fuerza de voluntad puedes cambiar de senderos, trazar un camino indefinido a priori por ti mismo. De ti depende lo que decidas en todo momento.

Estás creando tu forma de ser, de expresarte; en cada gesto, en cada trazo; casi sin descanso.

Tu voluntad duerme, pero no descansa. Está aquí, contigo, marcando tu propio camino.